Conversando con Lecumberre [Más criollo que las alpargatas].


Fuente

El fogón.

¡Hola a todos en steemit! de parte de @electrodo y @lecumberre.


Un saludo a todos los poetas y escritores existentes en esta comunidad.


Las tradiciones son las que van de generación en generación, son hábitos que se hacen con frecuencia y quedan como marcas en nuestros días, en nuestras vidas y pasan de los hijos a los nietos en “X” cantidad de años, mi amigo @lecumberre me preguntaba que si alguna vez había hecho una sopa en leña, con unos tragos, la familia, una parrilla, un juego de bolas criollas, un cuatro y un amigo que cantara hasta al amanecer, -mi respuesta fue tan obvia que le dije al maestro pues claro si yo soy un hombre de alpargatas, el no haberlo hecho nunca no sería venezolano, y de ese comentario salió otra historia para ustedes. Aquí les dejamos unas líneas que deseamos compartir con ustedes esperando de corazón les guste es nuestro primer trabajo y seguro tendrá cambios y arreglos a futuro.[Una vez más pido mil disculpas me es un poco complicado y difícil publicar por el teléfono.]


Escrito de @lecumberre


En Venezuela cada día retoma uso y auge en estos tiempos de crisis, y para su conformación, por lo general se ubican 3 topias o piedras de tamaño parecido, sobre las que se monta una olla o bandeja, azafate u otro material adecuado para la cocción, fritura o asado de alimentos.

Se suele echar leña de cují de monte, con su característico chirriar, y es la más indicada por su facilidad de producir el fuego, y recuerdo que en mi infancia nos ponían a algunos niños grandes a soplar, para que la llama fuera adquiriendo cuerpo cada vez, pero esto era cuando la abuela se quedaba sola, y no tenía mucha fuerza para hacer que con su soplo se encendiera el fogón. -También nos ponían a abanar con un trozo de cartón.

Me recordaba ayer una hermana mía, que nuestra abuela Lionza perdió la visión porque desde niña ejercía esta práctica, pero el humo la fue afectando hasta el punto de quedar completamente ciega. -Claro que la edad también influyó.

En un barrio de mi pueblo Las Mercedes, mi prima Pura tenía un fogón enorme montado sobre una troja de barro, en el que hacía la comida, y al lado tenía almacenados los alimentos a preparar, que si arroz, frijol, pasta, y hasta pollo y carne.

Algunos parranderos, a la hora de hacer sus comidas, improvisan fogones con tapas de ventilador o parrillas de nevera, los cuales dejan pasar el fuego de una manera controlada. ¡Ah chinchurria pa´ sabrosa que queda en un fogón!

Hay diversas formas de fogón, entre las cuales está el de adobe o bloques pequeños, y también sobre latas, a falta de conseguir piedras.

De la vida rural, el fogón, seguramente, es la principal peculiaridad de nuestras poblaciones para asuntos de cocina. Luego vendrían las cocinas eléctricas, otras con base en gas, y los famosos microondas, pero el fogón nuca pierde vigencia ni es desplazado, sin que comparte honores.

Nada para el venezolano como un sancocho de costillas con leña, o guaraguara en fogón, así como unos plátanos maduros asados.

Hasta aquí la referencia de sus queridos amigos @electrodo y @lecumberre, y pedimos que Dios nos siga bendiciendo cada día.

«Y diga usted mismo si el fogón no es más criollo que las alpargatas». Saludos.

Un abrazo a todos.


Que Dios bendiga a nuestro país. Saludos de @electrodo y @lecumberre.

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