Las calas de una ventana.

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Las calas de una ventana

¡Hola a todos en steemit! de parte de @electrodo de Margarita para el mundo.


Un saludo a todos los poetas y escritores existentes en esta comunidad.


Hoy les quiero hablar de como el amor se puede ver reflejado en la vida diaria, como el simple hecho de hacer una compra hasta el compartir con la persona que se quiere. Hace algún tiempo me tocó fabricar una ventana, y vi como una pareja, a pesar de no ponerse de acuerdo en sus ideas, se podía casi palpar el desaliento por el tiempo y la rutina, y a la vez se notaba el amor que existía aún entre ambos. Aquí les dejo unas líneas que deseo compartir con ustedes espero de corazón les guste.

Pasé la noche despierto pensando en el diseño de una ventana, la señora me pedía detalles de flores, el señor me pedía simplemente barrotes de protección.

Ellos casi discutían frente a mi, mientras me explicaban lo que necesitaban, yo tomando las medidas, sólo escuchaba la travesía de los dos personajes, ella le decía que no quería sólo una jaula -reí- el le decía que mientras más sencillo mejor para el bolsillo. Entonces ella le dijo algo así «si no me siento feliz, no quiero vivir aquí»; seguido de eso hubo silencio un poco incómodo. Yo me di la vuelta y les dije que sin importar la decoración les dejaba el mismo presupuesto.

Vi que ella cambió de semblante, pero fue el señor el que habló y dijo: ”colóquele unas calas a la decoración, por favor”. Tomé apuntes de aquel pedido. Pensé… las calas son bellas flores, además en la herrería son fáciles de manejar, me preocupaba más que hubiese escogido rosas, la señora siguió callada, hasta que terminé las medidas y me invitaron un café, había una linda mesa, unas tacitas blancas decoradas con calas, unos hermosos platos que le hacían juego. En mi corazón la pregunta saltaba, le pregunté: ”¿le gustan las calas?” Y me respondió dulcemente: ”sí, mi esposo siempre me regalaba una en cada cita cuando me enamoraba. Sus rostros eran un poema enamorado, mientras me hablaban.”

Sé que me quedaron perfectas decorando la ventana. Pero estoy tan emocionado de colocar ese trabajo en la casa de mis amigos que hoy no dormí mucho pensando ya en la mañana. Pensando que así quiero ser cuando pasen los años, un herrero enamorado, un poeta, un pescador navegado, el que regale calas, el que enamore aún cuando pasen los años.

Así es somos los hombres, nuestra psicología se basa en lo cotidiano, es ese cariño humano, es decorar la vida de ese ser que amamos, cada momento es Dios que nos habla en las personas, en los caminos, hasta en los detalles que un herrero hace para un hogar donde existe el amor, donde sonríen dos.

Me despido dándole las gracias por aceptarme como uno de ustedes y esto es solo un abre boca de tantas cosas y anécdotas que les pudiera contar de mis días, hay quien dice que si me pusiera a contar mi vida pudiera escribir un libro que tengo más historias que condorito, jejeje….

FuenteImagen editada con BeFunky

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