La vida de un pescador

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La vida de un pescador.

¡Hola a todos en steemit! de parte de @electrodo de Margarita para el mundo.

Un saludo a todos los poetas y escritores existentes en esta comunidad.

Hoy les quiero hablar de un viaje por la vida, por el alimento y la hombría, una madrugada que se zarpa por la pesca de la esperanza, una historia de vida personal que me refleja el alma. Aquí les dejo unas líneas que deseo compartir con ustedes espero de corazón les guste.

Un día de pesca comenzaba muy temprano, apenas la noche terminaba e iniciaba el amanecer casi a las 2.00 a.m., a esa hora en la orilla de la playa, era sentir el frío de la noche, la brisa helada, el cielo estrellado, junto a la luna como luz y guía del sendero las esperanzas puestas en las redes.

Un bote con colores llenos de creencias y cábulas, el agua cristalina, la arena blanca, la noche oscura, la luna amarillenta, las estrellas brillando a lo lejos, mis manos sucias con cayos y vejigas de pescador, el chimón que espabila a mi tío Roberto llenando sus labios de un color negro y todos caleteros de la faena con los gritos de Lorenzo que apura la salida, esos gritos que dejaban el olor a miche con el café del termo mezclados.

Anzuelos, amarras, carnadas y redes dispuestas junto a la oración de las mañanas, era el viaje por la vida, por el alimento y la hombría que se enfrenta al mar, un pescador es un hijo de Poseidón que se aferra a la tierra por amor.

En ese momento los motores empiezan a sonar, calentando para adentrar en la mar, una nuevo reto por comenzar, todos los días son iguales, la rutina es a diario dejar todo listo, descansar un rato y salir a navegar lo diferente son los escenarios a los que te puedes enfrentar.

No saber cómo terminará el día al zarpar, las ilusiones y la fe te llevarán a casa con las redes repletas y el deber cumplido, ser pescador en Margarita es una bendición, por muy mala la pesca siempre resuelves el día, mi paga después de la aventura era algunos pescados, junto a 500Bs de antes, el billete llamado “una orquídea” que valía en ese entonces suficiente, alcanzaba y ayudaba a saldar los gatos de la familia que esperaba mi llegada.

Días de lucha, de trabajo en la madrugada, llenos de fe y esperanza en el mar que enamoraba. Tradición de trabajo, cultura del hombre sabio, pescadores de la isla adorada.

Me despido dándole las gracias por aceptarme como uno de ustedes y esto es solo un abre boca de tantas cosas y anécdotas que les pudiera contar de mis días, hay quien dice que si me pusiera a contar mi vida pudiera escribir un libro que tengo más historias que condorito, jejeje….

FuenteImagen editada con BeFunky

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