Los suspiros de una sirena.


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Los suspiros de una sirena.

¡Hola a todos en steemit! de parte de @electrodo de Margarita para el mundo.


Un saludo a todos los poetas y escritores existentes en esta comunidad.


Hoy les quiero hablar de una chica muy linda y misteriosa, Charito. Sus suspiros su belleza perdida de forma mística, su silencio y su ausencia se ve en la mar y en el corazón de los margariteños el misterio envuelve esta historia, no les cuento mas. Aquí les dejo unas líneas que deseo compartir con ustedes espero de corazón les guste.

Charito era una chica muy bonita que vendía suspiros en la tienda de abajo. Los suspiros de Charito eran los más ricos y bonitos. Ella todos los días preparaba unas grandes bandejas y todos se vendían cuando salíamos de la escuela.

Los hacía de colores, rosados, blancos, verdes y morados y le colocaba pepitas que decoraban. Tres por cinco se podían comprar, o individuales para ahorrar. Las niñas se inclinaban por los colores rosas o morados, a mi me daba igual el color pero me los comía como lo más rico que existían el lugar.

Dicen los cuentos populares que a Charito se la llevó una ola, un día de Septiembre se alarmó el pueblo entero arriba y abajo todo el mundo la buscaba, pero llegó la madrugada y de ella no se supo nada. Su familia lloró por mucho tiempo, la gente lamentaba que ya ella no estaba.

Algunos dicen que se convirtió en sirena, que a veces las olas se tornan de colores rosados, blancos, morados, igual que los suspiros que la niña en su tienda vendía. Tal vez la vieron con sus aletas, quizá la imaginación es siempre la que nos trae esa bella estela.

Charito tenía los ojitos claros, eso recuerdo de ella, también que era amable y cordial cada vez que fui a comprar en aquella venta. Hoy me pregunto si ocultaron la verdad porque fuimos niños creyendo que se la había llevado el mar. O quizá ella es tan real como un alcatraz en la orilla cuando el sol calienta.

Este es uno de esos cuentos que forman la idiosincrasia del lugar donde nací y crecí rodeado de gente buena. Rezo todavía por Charito cada vez que mi mente la recuerda. Espero que sea un ángel, o quizá si sea una sirena que decore el mar con los colores favoritos que mostraba en los suspiros de su venta.

Me despido dándole las gracias por aceptarme como uno de ustedes y esto es solo un abre boca de tantas cosas y anécdotas que les pudiera contar de mis días, hay quien dice que si me pusiera a contar mi vida pudiera escribir un libro que tengo más historias que condorito, jejeje….

FuenteImagen editada con BeFunky

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