Aceptar sin importar los colores intensos.

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Aceptar sin importar los colores intensos.

¡Hola a todos en steemit! de parte de @electrodo de Margarita para el mundo.


Un saludo a todos los poetas y escritores existentes en esta comunidad.


Hoy les quiero hablar de esos días en el bachillerato y del chalequeo que algunas veces puede llegar afectar, pero el temple y las ganas no te las puedes dejar arrebatar, el objetivo es salir adelante, es fijar una meta. Aquí les dejo unas líneas que deseo compartir con ustedes espero de corazón les guste.

La vida nos lleva a momentos difíciles, Dios nos pone a prueba, justo como lo hizo con Job. Mi padre muy creyente así no estuviera bien la cosa siempre trataba de mantener una sonrisa, una alegría, que hacia amena las circunstancias, sus buenos días con una voz fuerte, de ahí entendí eso que al mal tiempo buena cara.

Y si al jefe de la casa no le iba muy bien, eso caía en cascada a toda la familia; recuerdo que estando en segundo año de bachillerato iba a clases con un solo jean y una sola franela, tenía que ser lavado todos los días para poder cumplir con el día siguiente, pero con la franela no había problema, el asunto era el pantalón ya estaba viejito, se veía blanco, el chalequeo era a veces una razón para no querer ir, en otros momentos no les hacía caso, algunas veces les hacia frente y nos íbamos a los puños, por algo de pena con una amiga, pero por todo el liceo al pasar se escuchaban gritos como «¡que buen pantalón! » «¡compra un wiki-wiki!» «¡píntalo!» en fin eso fue solo al principio el bullying pasó, me ayudó mucho eso que les comente en un principio de Job, su paciencia y ver a mi padre enfrentar las adversidades.

A decir verdad eso no me detuvo, en tercer año logré comprar el reemplazo de ese que llamaron que buen pantalón, logré sacar el bachillerato donde muchos que me chalequeaban o tenían las maneras no alcanzaron esa meta.

Y estudié para aprender las cosas que se aprenden en la escuela, pero la verdad es que el corazón que es bueno no necesita más que ser, a mis hijos les he enseñado a valorar a sus amigos sin importar si visten o no con colores vivos.

Me despido dándole las gracias por aceptarme como uno de ustedes y esto es solo un abre boca de tantas cosas y anécdotas que les pudiera contar de mis días, hay quien dice que si me pusiera a contar mi vida pudiera escribir un libro que tengo más historias que condorito, jejeje….

FuenteImagen editada con BeFunky

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